Patologías Flebológicas Más Frecuentes

Várices

¿Qué son las várices?

Las várices, también conocidas como insuficiencia venosa, son dilataciones de las venas que, no cumplen correctamente su función de llevar la sangre de retorno al corazón y, por lo tanto, la sangre se acumula en ellas, y se dilatan. Habitualmente se utiliza el término várices para hacer referencia a las que aparecen en las piernas, por ser las más frecuentes, pero pueden surgir también en otras zonas del cuerpo como, la región anal (hemorroides) o en los testículos (varicocele). La frecuencia con que aparecen depende de muchos factores, se puede considerar que un 40% de la población las padece, aumentando este porcentaje con la edad y el sexo.

 

Síntomas

  • Dolor. De intensidad variable según las personas. Normalmente se localiza en los trayectos de las venas afectadas, principalmente tobillo y pantorrilla. Puede empezar o aumentar con un simple roce, o un golpe de poca importancia.

  • Pesadez y Cansancio que se percibe principalmente en las piernas al final de la jornada.

  • Calambres. Principalmente nocturnos.

  • Hormigueos. Especialmente cuando las piernas permanecen mucho tiempo en la misma postura.

  • Sensación de calor o picores y escozores. Principalmente en tobillo y dorso del pie. Debe evitarse el rascado, pues pueden hacerse heridas con facilidad, al ser la piel más débil por la mala circulación y, también por este motivo, infectarse con facilidad.

  • Hinchazón o edema de los pies y tobillos. Aparece, según avanza la enfermedad. Al principio disminuye con el reposo, con las piernas elevadas, y al levantarse por la mañana, pero poco a poco se vuelve más persistente y puede llegar a ser permanente.

  • Cambios de coloración en la piel. Manchas parduscas o violáceas.

  • Várices o venas dilatadas y retorcidas. Al avanzar el deterioro de las venas, estas se van dilatando y alargando, por lo que tienen que hacer curvas para acoplarse al espacio disponible.

  • Aparición de úlceras. Suelen aparecer cerca de los tobillos y, con mayor frecuencia, en la cara interna. Con frecuencia resultan bastante dolorosas y difíciles de curar. Se infectan con facilidad, lo que aumenta la dificultad para su curación. A veces son debidas a las lesiones por rascado, y otras surgen de forma espontánea.

 

Motivos de su Aparición

  • Genética

  • Embarazo

  • Largos períodos de tiempo en posición sentado o de pie

  • Mala circulación

  • Sedentarismo